Cuando se transmite la experiencia de la comida a través de formas tangibles
Es cierto que la gastronomía mexicana es una expresión de nuestra identidad, sobre todo en sus sabores, colores, aromas y formas donde habita una memoria colectiva que el diseño puede reinterpretar para generar nuevas experiencias. Es así, bajo esa perspectiva, que cada objeto que participa en el acto de comer, adquiere un significado trascendente a su función primaria. En este sentido, el pasado 26 de junio, en el auditorio de la Universidad Gestalt de Diseño, la alumna Aida de los Ángeles Hermida Román, presentó su Memoria de trabajo “Vajilla Bouquet Tropical”, como parte de su proceso de titulación de la Licenciatura de Diseño Industrial.
Su propuesta surge de la identificación de una oportunidad dentro de la alta cocina nacional, el de desarrollar utensilios contemporáneos que incorporen formas orgánicas inspiradas en elementos naturales y al mismo tiempo, contribuyan a comunicar una identidad cultural. La investigación de Aida Hermida reconoce que la gastronomía constituye una manifestación cultural en la que convergen historia, tradición y valores sociales, mientras que la vajilla funciona como una extensión del platillo y como un recurso para exaltar las cualidades estéticas y sensoriales del acto de degustar.
Es a partir de este planteamiento que la alumna seleccionó la morfología de tres flores: la Jamaica, la de Antulio y Plumería, como punto de partida para construir una colección destinada al servicio de alta cocina, en la que naturaleza, funcionalidad y expresión formal encuentran un equilibrio. Y el resultado demuestra la manera en que el conocimiento técnico y experimentación material se articulan para convertir una idea conceptual en un producto de posibilidades concretas de aplicación.
La colección final que se menciona en el documento está integrada por piezas concebidas desde la relación de función y forma, así el plato llano, inspirado en el Antulio, presenta una tonalidad roja y está destinado al servicio de platos fuertes, al evocar la experiencia de comer sobre la propia flor; el plato hondo, inspirado en la Jamaica, recurre a una geometría tipológica adecuada a las sopas y líquidos; mientras que el plato de postre está inspirado en la Plumería, diseñado para el servicio de aperitivos. En cada pieza propuesta por Aida Hermida permanece la intención de hacer de los objetos una experiencia sensible, es decir, una invitación a mirar, tocar y disfrutar la gastronomía desde una perspectiva renovada.
_
Texto por Joaquín Cruz Hernández











Comentarios
Publicar un comentario