La Antifragilidad Creativa o cómo diseñar en la incertidumbre de la era digital
En un contexto donde la transformación tecnológica redefine constantemente las prácticas creativas, pensar el diseño desde la incertidumbre. La capacidad tanto de adaptarse como de cuestionar y reinventar los procesos creativos ante escenarios cambiantes abre la puerta a nuevas formas de abordar el pensamiento junto a la práctica del diseño. En la Universidad Gestalt de Diseño, en vinculación con la Escuela Superior de Arte y Diseño de Bruselas, Bélgica, se llevó a cabo el 13 de abril de 2026 una enriquecedora charla virtual que invitó a reflexionar sobre el papel del creador contemporáneo frente a la irrupción de la inteligencia artificial.
La conferencia, impartida por Alexandre Grilletta —director creativo, artista digital y docente en Bruselas—, abordó el concepto de antifragilidad, acuñado por Nassim Nicholas Taleb, como una postura clave ante los cambios generados por la IA. Desde su experiencia en la intersección entre la Inteligencia Artificial y la realidad extendida, Grilletta propuso entender la volatilidad como una condición fértil para la creación, más que una amenaza. Su trayectoria, destacada por proyectos como el videojuego narrativo The Wreck, permitió contextualizar cómo los procesos creativos actuales dialogan con tecnologías emergentes y entornos cada vez más dinámicos.
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| Alexandre Grilleta |
A lo largo de la charla, se planteó una distinción fundamental entre lo frágil, lo robusto y lo antifrágil, trasladando estos conceptos al ámbito del diseño, el arte y la educación. Mientras lo frágil se rompe ante el cambio y lo robusto apenas lo resiste, lo antifrágil se fortalece a partir de él. En este sentido, se propuso que los creativos contemporáneos deben asumir la inestabilidad como una herramienta generativa, capaz de detonar nuevas posibilidades estéticas, conceptuales y técnicas. Así, la inteligencia artificial deja de ser únicamente un desafío para convertirse en un medio que amplía los horizontes del pensamiento proyectual.
En última instancia, la charla se consolidó como una invitación a repensar la práctica creativa desde una postura activa y resiliente, donde la incertidumbre se reconoce como materia prima del proceso artístico. En un mundo donde las certezas se desdibujan con rapidez, la Antifragilidad emerge como una actitud vital, la de diseñar para resistir el cambio, para crecer con él. De este modo, la formación de nuevas generaciones de diseñadores se orienta hacia una conciencia crítica y adaptable, capaz de transformar los desafíos contemporáneos en oportunidades significativas para crear.
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Texto por Joaquín Cruz Hernández











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